martes, 11 de junio de 2013

Las cosas parecían distintas, pero era sólo una distorsión. Una imagen borrosa que se ha ido aclarando con el tiempo. Hoy la tormenta ha vuelto a empañar de verdades los cristales de mi habitación. Y ha acallado el cantar de las gaviotas. Mis sueños siguen gritándome para que entre en ellos. Me resisto. Pero mis ojos se cierran por momentos.