miércoles, 27 de febrero de 2013

Acaricio mis nudillos.

Es todo. Es mi postura. Es la luz tenue de mi habitación. Es Russian Red en unos auriculares sonando a todo volumen desde mi portátil, apoyado sobre mis piernas. Es esta cama. Es esta ciudad. Es mi pie izquierdo pisando mi tobillo derecho. Es el crujir de mis huesos. Es cada una de mis pecas que nadie ve. 

¡Me siento tan bien en este instante! que quería compartirlo. Y os pido perdón por estas palabras de mierda y la poca inspiración que me queda. 

(Nunca las emociones positivas me inspiraron para escribir). 

4 comentarios:

Nikonee dijo...

Yo no creo que tus palabras hayan sido #$%&$%. Te sentías demasiado bien. Eso es todo y es lo más importante :)
Cómo palabras tan sencillas pueden ser el producto de un instante de regocijo.
Tal vez no me creas, pero gustó mucho el post jeje :)
Saludos!!

Esther dijo...

Jo, muchísimas gracias Nikonee. Me ha gustado mucho lo que has dicho. Gracias. Me alegra que te gustara. Ya he vuelto a sonreír.

Daniela Torres dijo...

Me gusta. Tampoco me inspiran.

Esther dijo...

Gracias Daniela Torres por "esos comentarios que llegan cuando más los necesitas".