miércoles, 5 de diciembre de 2012

Domingos que invaden con melancolía los días de la semana


Hoy me siento como si viviera en domingo. Creo que odio el domingo desde siempre. Desde que era una niña y llegaban esos días de "mañana hay clase". Con los años se convirtieron en "mañana hay clase y no he hecho los deberes" y se acabaron mezclando con una sensación que no puedo describir de diferente manera que con el propio título de esta entrada. Con el tiempo se convirtieron en una sensación que inundaban mis pensamientos y se mezclaban con otros nuevos de tal forma que ya dejaba de distinguir qué pensamiento dominaba y qué quería decirme cada emoción.
Ahora mismo siento que es domingo en esta madrugada del miércoles (que para mí, sigue siendo martes) porque tengo esa sensación de malestar, de miedo por el futuro, de querer aplazar.

2 comentarios:

Javier dijo...

"esa sensación de malestar, de miedo por el futuro, de querer aplazar". Excelente definición de un futuro. Sobre todo el miedo, la incertidumbre.

Esther dijo...

Gracias por escribir. Hay comentarios que se agradecen más porque llegan en días de "domingo" o días de "lluvia". Muchas gracias Javier. :)