miércoles, 12 de septiembre de 2012

Historias que surgen estudiando la primera tópica freudiana

Lo siento. Te pido perdón por mi forma de quererte. Serás una canción que reproduzca una y otra vez hasta que me canse. Nunca te olvidaré. Y recordaré los momentos que asocie a tu melodía. Pero tus notas ya no tendrán el efecto de los primeros días. Lo sé, yo tengo la culpa. Por no dosificarte y quererte hasta asfixiarme.

4 comentarios:

Alejandra de Sande dijo...

"...y quererte hasta asfixiarme".

Devastador y tan hermoso a la vez...



Te leo!! :P

Esther dijo...

Muchas gracias por escribirme. ¡Y Gracias por leerme! Un abrazo.

gam* dijo...

me encanta... abRazo*

Esther dijo...

Mil gracias gam* por el comentario. Me alegra que te encante. :)