miércoles, 11 de julio de 2012

Sympathique

Qué escena más bonita. Dos personas en el metro. No se dicen nada, no se miran, no lo necesitan. Simplemente en silencio cogidos de la manos.

Una chica apoyada en el hombro de su novio. Juguetean. Él, con un bonito gesto, le agarra del brazo para dejar pasar primero a una señora mayor.

Ceder el asiento y no por obligación. Unos pantalones verdes por las rodillas de un joven llaman mi atención. Me gusta ese color

Vuelven a aparecer esas pequeñas cosas que la tristeza no dejaba ver. Aprovechemos los días buenos. Todos deberían ser así. No deberían existir los días en los que recuerdas las cosas que no tenías. Todos los días deberían ser así. Días para sonreír. 

Y ahí está la luna, mirándome a la cara, guiñándome el ojo. No hablándome de nada. Y miro al suelo evitando a las malditas cucarachas que por un momento se convierten en poesía. 

Un bebé so cute pronunciando sus primeras palabras. Y yo ofreciendo un adiós en una nueva despedida.

4 comentarios:

Sympathique dijo...

Qué texto tan bonito, me gusta mucho como escribes. La verdad es que me transmites paz, me imagino lo que describes como si fuera un sueño, algo más profundo de lo que parece.
Besos

Esther dijo...

No podría agradecerte con ninguna palabra del diccionario tus comentarios. No les haría justicia. Pero como ésta es la que tenemos: Gracias.
Te he robado el nombre para esta entrada :P

gam* dijo...

me agrada...

Esther dijo...

Muchas gracias por escribir gam*. Me alegra :)