lunes, 26 de marzo de 2012

La chica de la gabardina roja

Estoy cargada tan negativamente que le he pasado la corriente a alguien y el chispazo me ha dolido. Así que he decidido pasear y que la naturaleza me recargue de buenas vibraciones. La gabardina roja que llevo hace de este paisaje algo idílico. Ahora estoy sentada en el césped de la facultad a la sombra de un árbol. Empieza a entrarme sueño. Ya se van perdiendo las oportunidades de vivir estos momentos. No son pocas las historias que he vivido en este lugar pero si menos de las que hubiese querido. Empieza a hacer frío en una primavera estupendamente soleada. Pájaros haciendo sombra donde miro. Cantan o al menos hacen ruido.
LEIVA - VIS A VIS ♪♫

2 comentarios:

Silvia Parque dijo...

Las gabardinas rojas funcionan. El tiempo en la universidad es bueno. Lo que llega después es igual de bueno. O mejor, si cabe.

Esther dijo...

Gracias. Gracias por todos los comentarios de hoy. Y por ese mensaje positivo que me has dejado.