viernes, 19 de junio de 2009

Suceden cosas que no suceden

Estoy mirando por la ventana, pensé que hoy vería la luna moverse como otras noches. Pero el cielo está vacío. Y por más que busco sólo hay edificios. Las estrellas se ocultan de mí, no quieren ser vistas. No hay nadie en la calle, sólo coches aparcados y un escaso movimiento asfixiante de aire inapreciable. Y ninguna persona no sólo en la calle. Luces de farolas me recuerdan que el mundo es demasiado oscuro. ¡Triste, vacío y solitario! Por primera vez me siento en sintonía con el mundo. Pienso en alguien -evitemos nombres-, a lo mejor no hay nombres. Pero tampoco hay palabras. No existe lo que digo, porque no tengo palabras. No existe lo que pienso porque no quiero sentirlo. No existe lo que siento porque nadie más puede sentirlo. Es poco, muy poco, demasiado poco. Pero qué espero ya sobre eso. Los días se agotan y las camas siguen vacías.

No hay comentarios: