sábado, 22 de diciembre de 2007

"Caracoleando"

Quería comentar un poco el día de ayer (Jueves 20/12/07), pero ahora no sabría por donde empezar... tengo la sensación un poco mezclada en mi cabeza, la entiendo pero no sé como trasmitirla... Podría comenzar diciendo que es una sensación positiva y quizá me ayuden a reflejarlo algunos párrafos de una canción que he descubierto hace poco... "Cambia lo superficial, También cambia lo profundo, Cambia el modo de pensar, Cambia todo en este mundo...Y así como todo cambia, Que yo cambie no es extraño." Siempre lo he dicho, (y queda reflejado en la descripción que hago de mí misma en este blog...) todos cambiamos constantemente. Muchas veces ha habido personas que han cambiado a mi alrededor, y me ha costado mucho tiempo adaptarme a dichos cambios. Me resultaba complicado aceptar que partes de una persona que la definían completamente, se modificaban. Y a la vez tenía que plantearme si seguía queriendo por igual a esa persona, debido a la ausencia de esos pedacitos que me habían conquistado con el paso de los años... Pero así es, ¡cambiamos!. No podemos afirmar que la vida no afecta a las personas. A veces nos hace más fuertes, si somos capaces de aceptar aquellas cosas que duelen, que harán que aquellas situaciones dolorosas que están por llegar sean más insignificanes. Quizá no más insignificantes, pero quizá más fáciles de sobrellevar debido a la capacidad para afrontar el dolor... creo que la gente tiene un límite de sufrimiento, por lo tanto puede que la vida haga débiles a los hombres, a su vez. Supongo que dependerá mucho del carácter de una persona, pero también influye demasiado la sociedad, es tan importante tener una vida social plena... podríamos decir que hace unos cuatro años (con 19 creo), toqué mi fondo. A partir de ahí no había nada más por debajo, sólo quedaba ascender o mantenerse abajo, por eso cada vez que subo un peldaño miro hacia el inicio de la escalera de caracol, para no olvidarme del esfuerzo que supone cada giro. Y quizá por el miedo a caer (y hacer chof) procuro subir bien agarradita a la barandilla*.

...y éste está siendo nuevamente una época de cambios (voy cambiando por etapas). Ayer tuve sensaciones totalmente opuestas a las tantas veces repetidas, hace quizá cinco años,... salí con los de clase de psico, quitando algunas cosas de la noche (que siempre molestan de las demás personas, que aquí no comentaré), me lo pasé genial, me reí muchísimo, conseguí no sentirme mal (como acostumbro a sentirme), sino todo lo contrario... Mientras esperaba al "Ene-Uno" durante los 19 minutos que supuestamente tardaría en llegar, según un cartel con números rojos que difícilmente veía sin mis gafas,... congelada de frío, en pleno centro de Madrid, vi iluminado el edificio de Correos, y sentí que al fin había descubierto el significado de mis "días azules", estaba en mi ciudad, embriagada por ese color espectacular, recordando la noche (el estar con gente que te hace reír a carcajadas, disfruté el momento, sin plantearme nada, conseguí no pensar). Aunque pudiera echar o no de menos a otra gente. Esa noche me hizo recordar todos los malos momentos, y fue cuando entendí que esos momentos son los que hacen de mí una persona capaz de emocionarme con las pequeñas cosas. Y es algo que me encanta... ser capaz de emocionarme con el atardecer,... con los primeros copos de nieve, que se esfumarán al contacto con cualquier cuerpo tangible, de un invierno frío,... con las canciones de los músicos que tocan en el metro,... con una buena conversación (en la que hable o probablemente no hable yo). Cada sensación tiene un momento. Quizá no fui yo del todo, pero no estoy segura de esto último, porque creo que en lo más oculto de mí misma, yo siempre he sido así, pero nunca lo he mostrado...Empezamos siendo 16, gota a gota fueron marchándose y acabamos siendo cuatro... lo que quiero concluir con esta historia, es que al fin, me permití ser una de esos cuatro...
*Me parece curioso que mientras buscaba una escalera de caracol desechaba todas las que se veían desde una perspectiva que me situaría mirando hacia arriba. Descubrí que inconscientemente lo que intentaba reflejar era que ahora siento que no estoy abajo, sino que tengo recorridos unos cuantos escalones... (no voy a saber explicarlo mejor). También desechaba las fotos en las que salía cualquier persona (vaya! creo que mi clase de consciencia está marcándome)... finalmente elegí esta con la que he iniciado este comentario, por que me gustaban los detalles de la barandilla, a pesar de que me hubiera gustado que saliera completamente la escalera y no dividida a la mitad (signifique lo que eso signifique)...
SHUARMA - TODO CAMBIA.